Despierto 🍁

"An neach nach cìnn na chadal, Cha chìnn e na dhuisg"


Es extraño sentir el sabor que aguardaste tanto tiempo, imaginarlo un centenar de veces cuando ya no dabas más y desear vivir ese momento con fuerzas inexplicables, hasta que acontece. Es este el sabor que bebo feliz, ignorado y recóndito en un pedazo de campo. Me refiero a vivir en tus horarios, en tu ropa. A comer lo que ansías, a gastar en lo que te hace falta, en salir para volver y continuar, a ese extracto de la vida donde puedes observarte siendo dichoso por un fragmento tempero indefinido. Nunca pedí tanto, por eso tal vez me ensombrecí siendo un muchacho, ansioso y desesperado enmudecía en apuros por no estar acá... mas con adargas del presente, hoy me levanto a las 5:50 am para mirar el amanecer mientras gaitas explotan del despertador, y gustar saber que puedes preparar todo con cautela; alcanzando a vestirte, lavarte, desayunar, leer y orar, es la ventaja de vivir solo unos meses siendo joven y adulto al unísono, ya no tengo miedo ¿saben? esa partícula tan pesada que hacía girar mi futuro lleno de pesadumbre, que risa verme así hace tanto: dudando, creyendo, aspirando a y sufriendo. Lo bueno de este lugar, es que nadie conoce lo que fuiste, sino que cree en lo que eres y listo. Que bien se siente no tener que lidiar con las percepciones de quienes conocieron a un inofensivo, callado y atropellado niño, alegría es saber que ahora puedo controlar la duda, la fe, los sueños y el sanar. Senderear las tardes y estudiar los infinitos huertos y chacras que se presentan cada mes compitiendo en su fruto, y como la naturaleza conmovida por las estaciones se hace cada vez más bonita y placentera.  

Una amiga hace unas semanas se sintió feliz por mí, porque estaba viviendo mi vida campestre, la que narraba en mis escritos y proyectaba desde mi cuarto hasta acá. Me traje todo lo que podía, y cada fin de semana es la oportunidad para armar esa vida, que amerita programación, esfuerzo pero por sobre todo, mucha dicha. Aquí, en mi viejo escritorio regalado, junto a una barra de cafés vegetales, y satisfecho por mi bodegón, pienso que aburrirme nunca será la opción, ni estancarme porque algo falta, ya que ese fue el sabor que acaricié por tanto. Cuando lo veo (el bodegón que conformé hoy) pienso en lo que ha permanecido en mí; el latón que me compré impulsivo en un regreso a mi casa desde el trabajo, está sostenido por un armazón de fierro, uno de los pisos del restorán que tuvo mi abuela Rosa, una mantilla dura por el aceite de las nueces, cinco cascarones de huevos que teñí en la tarde y desde el cual, cuelga la pesa vieja y oxidada que me regaló mi papá (forzadamente claro, le cuesta deshacerse de lo que va acumulando). 

Y ¿quién no? quién puede desprenderse tan fácil de lo que considera valioso. Inmensurable es el valor de esta vida, y no la dejaré ir, queda mucho que descubrir todavía.


"An neach nach cìnn na chadal, Cha chìnn e na dhuisg"
Es un proverbio tradicional irlandés que significa "Aquel que no prospera en sus sueños, no prosperará despierto".

Comentarios

Entradas populares


¿Vendrías verdad?