( Ruiseñor )
"Quiero oír tu melodía ahora, acercarme a tu tono, vibrar con el soplo de tus sueños, y dejar caer pistas desde las alturas, para que sólo por fin puedas encontrarme..."Jamás me había costado tanto trabajo recortar con mis tijeras punta roma. Las alas distorsionablemente chuecas, pero similares a la réplica, ya estaban listas; cubiertas de plumas pequeñas que bailaban del azul al blanco más ganso. Ahora sólo me quedaba instalar los elásticos, para ambos brazos, y el del pico que acababa de recortar.
Sentado a lo indio, rodeado de retazos, materiales y sobras, acomodaba el pico de cartón en su lugar, escondiendo mi nariz, mientras se enredaban los elásticos con los rizos azabaches de tan sólo 6 años de vida. Con las alas ya en mis brazos, comenzaba a ordenar todo lo que encontraba, subía hasta el nódulo arbóreo más alto para guardar los pinceles. Obviamente barrer, sonreír y seguir imaginando, eran parte del trabajo. Sacaba el tercio de mi lengua para cooperar a mi labor, a ver si me daba más inteligencia. Con mis cortas piernas dejaba el suelo para liberar esta melodía de eterno resguardo que alegraba a tantos en este bosque. Cada vez que anhelaba algo, aparecía una nueva luciérnaga, que correteada era atrapada por mis manos, dejándolas en el frasco de vidrio, el centro de todas mis memorias, donde crecen y nunca mueren, sólo brillaban para mí, alcanzarlas revoloteando sus alas, eran lo que me hacía llegar más allá de lo que me está permitido.
Miraba como hablaba ese pequeño a la distancia, yo sabía que estaba
perdido, pro no lo parecía, inmerso en sus pensamientos, huía del retrógrado
rugido de la noche. Ambos solos en medio de la nada y yo tan confundido, sólo
pensaba en proteger al indefenso pequeño frente a todo lo que apareciera.
Protegerlo de las burlas, de las palabras afiladas que no tenían retorno, del
desprecio de su hermandad, y la incomprensible inocencia que soportaba tan pura
imaginación.
Pasara el tiempo que pasara, yo iba a quedarme ahí para él. Sino
aparecía nadie que lo protegiera y lo alentara en todo, yo iba a estar ahí. Aun
no comprendía como era tan feliz a pesar de no tener nada. Sólo vivía por la
inercia y la fabulación de un mundo volátilmente intacto. De pronto, escuché
una voz a la distancia. Pero, ¿por qué cantaba?, ¿de dónde sacaba esa melodía?,
¿Cómo yo entendía su voz?. Como estruendo nocturno, en mi cabeza resonaban los
sentimientos de aquel niño ave: ¿Qué es la vida sin la paz que pedía su
canción?, ¿qué es la vida sin sueños?.
Juntos comenzamos a conectarnos, terminamos mis alas ensamblando cada pieza en un mecanismo mágico. Debía aprender de quien ha sobrevivido solo
durante todo este tiempo. De pronto sus ojos se fundieron en pequeñas lágrimas
que buscaban su final en la comisura de su sonrisa. Llorando sin alivio, sólo
atiné a estirar mis brazos para alcanzar su cuerpo y fundirlo en mi regazo.- “Nada pasará”, “nada pasará”.- Asustado, era lo único que podía decir.- “Ya
llegará”, “llegará lo que buscamos, sólo intenta dormir para soñar, despega ya de aquí, llévanos
lejos al mundo donde nadie puede encontrarnos y hacernos daño…”- No podía ver
los arboles por el bosque, no sé si era por las lágrimas del cielo o el fuego
que arrasaba a lo lejano, lo apreté tan fuerte entre mis brazos.-“¡No dejaremos
que rompan nuestros sueños!, ni el golpeteo de la lluvia, ni el calor del
fuego. Aquí estaremos unidos siempre, solos, sin interesar quien venga, mi
espalda soportará el peso que nos ha tocado vivir.”- Irracionalmente nos abracé
a mí mismo, éramos el mismo individuo frágil soportando todo, me hallaba
esperanzado en que todo pasaría tan rápido que no me daría cuenta, pero ya estoy tan cansado y confundido con
todo, ya me harté de cantarme esperando que todo cambie, no puedo ver los árboles
por el bosque que está en frente, solo quiero dormir para soñar y no despertar jamás. ¿De dónde
vendrá ahora la melodía?, no puedo dormir esta noche, tu me encontrarás para
vigilarme mientras me quedo dormido, tu entrarás en mi sueño, tú serás la
serenidad y la paz que tanto busco, ¿tú serás mi ruiseñor ahora?.

Comentarios
Publicar un comentario
Sólo escribe lo que sientes, lo que acabas de leer tiene un valor personal e inmensurable ante ojos humanos.