Febrero 29, 1871.
Sostengo la idea de un
desencuentro amable si en un paso contrario, estuviéramos frente a frente en
medio de la calle. Imagino tu rostro en su aspecto natural, dudo del
reconocimiento en plenitud de la distancia, y no lo digo sólo por esto, sino,
asimilo la verdad en cuanto a la madurez de la juventud y los giros
imprevisibles que me ha situado la vida. Después de la carta última, es mi
deber concretar mis ideas e incluirte en parte de mi alegría. No rodearé más,
porque quiero contarte muchas experiencias, primero, he sido condecorado con el
cargo de Director de una maestría en las emergentes ciencias de la rehabilitación,
han considerado esa tenue experiencia traspasada por adargas de compromiso y honor
a mi profesión.
No negaré mi corazón titubeante,
afirmo si mi convicción de estar en las mejores manos: las del Infinito. He
distribuido el plan de formación y prácticas, contactando a todos los colegas
que puedan aportar a esta obra, quedando sin papel para esbozar palabras de
fraternidad. Finalmente estoy viviendo en el campo, cerca de la Universidad,
las caminatas al albor y al crepúsculo son impagables, el camino es acompañado
por una vertiente de agua fresca que inclusa alimenta también los parques del
alma mater. Como habrás descubierto, he decidido permanecer un quinquenio aquí en el Austral del Sur, contemplando
nevados valles y siendo víctima de crudos inviernos coronados por loables
atardeceres. Realicé el viaje claudicado marzo del año pasado, estoy a días de cumplir
un año.
Cuántas maravillas son las que cuento cada nuevo día a penas me levanto. Será difícil sin duda, porque dejaré de ver a mi familia, amistades y criados en el hemisferio norte para intentar hallar la vida que me fue diseñada por el portento. Ahora, mis tristes noticias comienzan por narrar la impávida primavera que secuestró a Emma en una terrible recaída, una enfermedad dolorosa sin cura admisible… pensamos lo peor en angustiosas semanas, pero se mantiene bien según las cartas de Phillips, a quién debo tanto. Se ha hecho cargo de la compañía cerealista, mis finanzas están estables, de hecho, evaluamos la posibilidad de traer nuestro grano para proveer estos meridianos, dada la edad avanzada de mis amados, debo proveer protección y alivio en nuestra separación, por eso, convencí a J. L. Marshall, nieto de ya sabes quién, de ser el secretario de la compañía y sea la diestra hábil de la mía, de mi entrañable Phill, sólo le dije que podría favorecer su presencia para con Iana, mi hermana, eso resolvió todo. Planeo viajar a mediados de año para verles.
Cuántas maravillas son las que cuento cada nuevo día a penas me levanto. Será difícil sin duda, porque dejaré de ver a mi familia, amistades y criados en el hemisferio norte para intentar hallar la vida que me fue diseñada por el portento. Ahora, mis tristes noticias comienzan por narrar la impávida primavera que secuestró a Emma en una terrible recaída, una enfermedad dolorosa sin cura admisible… pensamos lo peor en angustiosas semanas, pero se mantiene bien según las cartas de Phillips, a quién debo tanto. Se ha hecho cargo de la compañía cerealista, mis finanzas están estables, de hecho, evaluamos la posibilidad de traer nuestro grano para proveer estos meridianos, dada la edad avanzada de mis amados, debo proveer protección y alivio en nuestra separación, por eso, convencí a J. L. Marshall, nieto de ya sabes quién, de ser el secretario de la compañía y sea la diestra hábil de la mía, de mi entrañable Phill, sólo le dije que podría favorecer su presencia para con Iana, mi hermana, eso resolvió todo. Planeo viajar a mediados de año para verles.
Estoy bien, sabes, me siento en
paz conmigo mismo. Siempre me sentí amarrado a las responsabilidades y obligaciones
incluso al punto de sacrificar una partícula de mi felicidad, pero con un
espíritu quieto y optimista me levanto muy temprano por la mañana para
convencerme de que debo vivir un día a la vez. No podía seguir viviendo una
vida que sentía prestada, pidiendo permiso para mover cada cosa en ella, o
sentir ese peso escruto de supervisión o aprobación selecta de otros. He dado
paso al error, incluso de disgustar a algunos que creen tener la condescendencia
de hacer lo que les place sin consecuencias. Me es apreciada sorpresa verme
hoy, siendo el mayor tímido de una buena familia, a pesar de estar disperso,
puedo creer en que puedo hacer algo bien.
No pensé la razón en mi juventud de
recibir tal distintivo, alcanzar un alto propósito y ser puesto por cabeza de
nuevas generaciones entrenados para defender y propiciar la salud de la
humanidad, debí permanecer en un sueño observando mis pasos muy lejanos, y que
hoy se aprestan con tal seguridad en la realidad. No he perdido la costumbre, continúo
leyendo en relatorios, confecciono aves de papel maché y la próxima semana
bajaré a la ciudad para adquirir las acuarelas holandesas que encargué, y
seguir sumergiéndome en los papeles que me hacen sentir tan próximo a mis
padres, mi historia y a ti.
Un abrazo fraterno. Siempre aguardando la
Esperanza.
F.Z.
Comentarios
Publicar un comentario
Sólo escribe lo que sientes, lo que acabas de leer tiene un valor personal e inmensurable ante ojos humanos.